¿Cómo llegue a esto? ¿En qué momento todo cambio?, esa son
las preguntas que me planteo en este momento; estoy frente a una laguna en lo
que se puede llamar un muelle, al occidente de Colombia, en este lugar pretendo
morir, lo he decidido desde hace 3 días y estoy seguro de que esta es la opción
que quiero.
Mi nombre es
irrelevante pero si gustan pueden llamarme David, no sé si alguien me está
escuchando o si solo estoy divagando antes de respirar por última vez,
realmente creo que no me importa, así que continuare como si nada; tal vez te
preguntas ¿qué carajos le pasa a este tipo?, pues bien, es sencillo, lo perdí
todo, la razón que tenía para vivir se ha ido y aunque me llamen débil o cobarde
no quiero continuar después de ello, ya me he cansado de que todos digan que el
mundo te da cosas buenas si eres constante, que después de caer nos levantamos
con mas fuerza, cuando siempre termino solo y deprimido, encerrado en el frio y
oscuro fondo mi mundo, lo siento pero es mi forma de ver las cosas.
Es curiosa la posición
en la que me encuentro en este instante, pensando en cómo un niño que aprendio
a nadar a los 4 años se encuentra en este momento a punto de morir ahogado, ¿qué
clase de cosas hice para terminar aquí?, muchas respuestas se me pasan por la
mente, pero es difícil saber si alguna de ellas es la única razón, sin embargo
de lo que si estoy seguro es de que mi plan es 80% fiable; como acabo de decir
estoy en un muelle, pase toda la mañana buscando algo pesado, algo que sirva de
ancla, al final encontré una enorme roca, la cual estoy seguro que pesa mucho más
que yo, después de todo, me toco traerla rodando hasta aquí, además de eso me
robe una cuerda de un bote pesquero que alguien dejo solo por un momento,
amarre la cuerda a la roca y a mi abdomen, también medí la profundidad del agua
y sé que almenas triplica mi altura, por lo que la cuerda se puede hundir por
completo y desaparecer, por ello a menos que la
cuerda se rompa o se suelte de la roca es seguro que me ahogare, una vez
que toque fondo no habrá más rastro de mí, ni de mi existencia, de este modo
aunque mi instinto de supervivencia intente evitar mi suicidio será imposible
salir de esta, así que ahora creo que la pregunta es ¿porque no he tirado de
ella? ¿Porque si estoy tan seguro sigo hablando? La respuesta es tan sencilla
como compleja, siempre hay más de una opción, y este caso no es la excepción, aún
hay algo que puede hacerme cambiar de opinión, lo único por lo que seguiría
viviendo....ella, sin embargo creo que estaría mal decirles esto y no contarles lo que paso, después de todo
sigues aquí escuchando sin razón aparente, así que… aquí voy; mi vida pude ser
dividida en 3 partes, después de todo no he vivido mucho, así que empecemos en
orden
Parte 1: Origen
Mi historia comienza con la unión de mis padres, 2 personas
muy diferentes entre sí, y con metas bastante alejadas de las del otro, pero a
pesar de esto con gustos similares en cuanto a música, cine y televisión, y
luego de 10 años de ser novios con ganas de formar una familia; mi mama quedo
embarazada de mi 2 meses antes de contraer matrimonio, sin embargo, a pesar de
lo que pueden creer, no se casaron por mí, la boda duro planeada 6 meses, pero
el plan de tener un hijo se les adelanto un poco, así que nací en Bogotá, un
curioso lugar para vivir, lleno de contradicciones, de cosas buenas y malas, un
ambiente que te forma en más ámbitos de lo que debería…en fin, llegue en la
época perfecta, mi familia estaba unida, y ansiosa de recibirme, por esos primeros
años fui un orgullo para muchos, el futuro varón que llevaría la batuta de 2
familias conservadoras, y aquel que representaba lo mejor de cada una, por ello
desde muy pequeño quisieron educarme, desarrollar muchas facultades mías para
en un futuro tener éxito, gracias a esto aprendí a caminar muy rápido, al igual
que a leer y escribir, comprendía las cosas tan rápido que a la edad de 4 años
manejaba todos los electrónicos que hubiera en la casa, desde el vhs para poner
películas, hasta las cámaras que dejaban por ahí, tanto así que para mí era un
reto, aprender cómo funcionaban las cosas era para mí encontrar nuevos mundos
que quería entender, fue por ello que tan pronto tuve la edad me inscribieron a
un jardín, un lugar increíble que hasta tenia picana y donde aprendía a
nadar, de este lugar tengo pocos
recuerdos, más que todo se las historias que mis papas recuerdan y cuentan cada
vez que sienten nostalgia, te platicare de un par de ellas, el primer día me
pelee con 4 niños, a todos los mordí, las profesoras escandalizadas llamaron a
mis papas, pero ellos en lugar de regañarme, me felicitaron, sentían alivio de
que no me iba a dejar molestar por los demás; por este lugar también di mi
“primer beso” que en realidad fue más un pico, de este momento me acuerdo
bastante, no porque haya sido espectacular, sino porque luego de ello la chica
se molestó con migo y fue y se besó con el que estaba al lado, mirándolo desde acá
creo que la vida me decía que no iba a tener éxito en el amor, de pronto debí
hacerle caso, pero no le daré mas vueltas, luego de acabar mi proceso allí mi
vida sería muy diferente.
Parte 2: Cambios
Luego de acabar el jardín dure un año sabático en casa, se
suponía que debía entrar a transición aquel año, pero por razones que
desconozco, mis papas no me inscribieron; durante este año mis papas hicieron
muchas obras en la casa, por lo que, como cualquier niño haría, mis tardes de
juegos era metido en el cemento o en la arena, enterrando juguetes he imaginado
que el escuadrón 2 tenía que rescatarlo de la avalancha gris, aunque suena
lindo no lo era, nadie piensa en el tiranosaurio rex que traba de escavar para
salvar a su compañero pero con brazos tan cortos, de seguro no lo salvaría; de
este año tengo un recuerdo vivido en el cual me levantaba, saludaba mi mama y al salir a jugar pensé en que era
el primer día en el que me sentía despierto, no recordaba mucho del día
anterior, un momento que siempre me ha dejado pensativo, pero que no viene al
caso así que seguiré, por esta época nació mi hermana, de un momento a otro me
había surgido un miedo de que mis papas murieran y yo me quedara solo por lo
que les pedí que me dieran un hermano o hermana, y así fue.
Luego de esto fui inscrito en un colegio cerca a mi casa,
que aún hoy en día, para mí fue todo menos un colegio, tengo recuerdos de todo
menos de haber estudiado, recuerdo participar en obras, salidas, visitas a
museos, conciertos, pero nunca de una clase como tal, de hecho si tuviera que
describir esta época lo llamaría: “ un golpe en la cara”, después de todo
recuerdo muy pocas cosas buenas de este colegio, siempre me la pasaba solo, era
tímido, ese chico que en las fotos salía en un extremo alejado de los demás, no
me gustaba hablar con los otros niños porque a estos solo les interesa jugar
futbol (cosa en la que nunca fui bueno), a veces llevaba algún libro o algún
juguete y me la pasaba en los descansos en mi mundo alejado de los otros, el
resto de días me la pasaba triste y resignado, detestaba estar allí, fue por
ello que a los 3 años mi papa decidió que ese colegio no me iba a servir a la
larga, él nunca me vio hacer una tarea en la casa, y se sentía preocupado, así que por medio de
su trabajo busco un buen colegio; a todas estas no les he hablado de cómo son
mis papas, mi mama es filóloga que ejerce como docente de inglés, su personalidad
es tranquila y burlona la mayoría de veces, pero cuando se molesta con Tigo te
va a echar absolutamente todo en cara y durara así por días; mi papa es
bibliotecario y aunque con esto suena que los 2 son eruditos cultos, nada más
alejado de la realidad, creo que en la vida lo he visto leer 3 libros, la
verdad ejerce como bibliotecario porque consiguió el trabajo muy fácil y porque
recibe un buen sueldo, si no fuera por ello ya lo habría dejado hace tiempo, él
es bastante impulsivo, rara vez piensa 2 veces lo que va a decir o hacer, y es
fácilmente irritable, como dije los 2 son diferentes, pero en el fondo se aman;
ya volviendo en la historia, acepte en seguida la idea de irme a otro colegio,
no quería seguir en aquel lugar, curiosamente los 3 últimos meses en ese
colegio fueron mejores, me relacione con unos cuantos niños, y hasta una chica
se me declaro, aunque con ella no pasó nada, al hablarle me di cuenta de que
era un impulso que ella tenía y no más, pero no por eso fui malo o le dije
cosas feas, de hecho fue la única persona de la que me despedí al irme de allí,
en fin, una nueva época empezaba, presente el examen y entrevista del colegio y
fui aceptado, por ello nos mudamos a una zona más cercana, durante las
vacaciones me estuve preparando, después de todo este lugar sería mucho más
exigente, y la verdad fue bueno hacerlo, ya que el primer año en ese lugar fue muy difícil, no
me relacione con los niños porque al igual que los otros, a todos les
interesaba el futbol, poco ayudaba que por esos días transmitieran súper
campeones, así que seguía pasándola solo en los descansos, pero este colegio
era mucho más grande y con facilidad podía desaparecer entre los árboles y leer
tranquilo, o acostarme a mirar el cielo, pensar en cualquier otra cosa, después
de todo era agobiante todo el trabajo con el que llegaba a casa, el cual cada
vez se ponía más complejo, tanto así, que ese año lo pase raspando, pero eso
solo fue el primer año, a medida que pasaban los años me fui adaptando, pasar
las clases era bastante fácil, lo difícil era relacionarme, encontrar personas
con las que realmente pudiera hablar, por lo que decidí fingir, hablar con el
otro de lo que le interesara y nuca hablar de lo que a mí me gusta o me llena,
quise tanto dejar de ser el ñoño rechazado que cambie mi forma de ser a una
bomba de tiempo que luego explotaría, mi familia ya no era lo mismo que antes,
mis papas peleaban por todo, no se sentían a gusto con la vida que habían decidió
tener, era común verlos cada noche gritarse y ponerse amenazadores, cada uno se
arrepentía de haber cambiado sus metas por una familia, el pan de cada día era
oírles mencionar la palabra divorcio, y en muchos casos nos hicieron escoger,
por ello no me gustaba estar en casa, el verlos pelear me hacía cuestionar si
algún día valdría la pena tener pareja, de pronto yo no sería lo
suficientemente bueno y solo provocaría peleas, por ello decidí que si algún
día llegaba a tener pareja trataría se ser un buen partido; continuando con mi
vida, el colegio seguía siendo un lugar aburrido, y ya que gran parte de mi
tiempo estaba en lugares donde no estaba a gusto, el único sitio tranquilo en
el que podía estar era en mi mundo, al cual solo podía acceder cuando todos dormían,
o cuando nadie estaba con migo en un descanso, era poco pero era mi poca calma
en la tormenta.
Llegue a pensar que a medida que fuera creciendo las cosas
mejorarían, pero no, de hecho todo empeoro, de un momento a otro me volví la decepción
de la casa, aquel que pasaba todo pero que no era el mejor, que no sacaba 10 y
estaba en el cuadro de honor, que no era becado ni premiado, por esta época les
comenzaba a fastidiar mi presencia, tanto así que las peleas entre ellos cesaron
y se convirtieron en gritos y ofensas contra mí, no podía hacer más que tolerar
y ser paciente, luego encontraría la forma de ser feliz sin ellos, como no
hablaba con nadie de mis problemas, guarde todo el rencor, tristeza y miedo que
tenía, lo cual de vez en cuando me hacía tener ganas de reventar y acabar con
todo, pero esa no sería una solución a la larga, así que opte por infligirme
dolor, por golpear paredes, cortarme los brazos para sacar sangre, opte por
explotar en silencio, no mostrar mi debilidad a los demás, después de todo, a
nadie le importaba lo que pasaba con migo, ¿para qué armarles un show?, todos
encerrados en su mundo eran incapaces de ver el mundo de otros, pero a pesar de
todo yo no quería ser como los demás, así que necesitaba un camino diferente, hacia
este momento descubrí lo que para mí sería un antes y después…Evangelion, no
espera lo dije mal, ♫tu rururu tu tu tu tu tu turu ru tu ru ru ru tu tu tu turu
ru ru Evangelion ♫, a primera vista es
el típico anime de robots gigantes peleando con extraterrestres, en este caso
llamados ángeles, pero que a diferencia de cualquier serie, esta no tiene
personajes extraordinarios, no tiene al típico protagonista bueno en todo,
atractivo y al que todo le ha salido bien, de hecho el ´personaje principal era
como yo, un chico de 14 años tímido y solitario, el cual no hace más que seguir
órdenes y complacer a los demás, y lo unció
que le queda es aferrarse a su mundo uno en el que el ya no se siente cómodo,
era tal cual lo que sentía, incluso al igual que yo había intentado olvidarse
del mundo aprendiendo a tocar el chelo, pero eso nunca surge efecto, a medida
que la serie avanza las depresiones de este chico, las decisiones que debe
tomar y el camino por el que lleva todo, se vuelve más complicado y
desesperante, después de todo es una bestia que grita por amor en el centro del
mundo, como dije esto fue una revelación, me hizo ver el mundo de una forma
completamente diferente, y entender un poco más lo que sentía, entendí que le
estaba dando mucho a un mundo que no me iba dar nada a cambio, más que muerte y
destrucción, a raíz de ello decidí cambiar mi forma de ser, me di cuenta de una
verdad, todos están tan enfrascados en ser felices, que al final ninguno lo es,
así que pensé, ¿Por qué no ayudo a los demás a ser felices?, después de todo a
nadie le iba a importar mi felicidad, pero talvez podría cambiar mi entorno,
ver a las personas sonreír mas, era talvez un cambio que a la larga me traería
cosas buenas, así que lo intente; seguí fingiendo ser alguien que no era, pero
esta vez con más fuerza y un motivo más valido, y dio resultados, me relacione
mejor con los demás, ellos me contaban sus problemas y de una manera u otra los
ayudaba a cumplir lo que querían, aunque no todo saldría bien, un amigo del
barrio se metería a vender drogas, cuando me lo dijo me hizo jurar que no le
diría a nadie, pero poco después alguien dio el aviso de que el guardaba
contrabando en su casa, cuando la policía llego lo encontró, estaba claro que
era culpable, después de todo solo había huellas de el en todo, por lo que lo
llevaron a un reformatorio, fui a visitarlo, pero al llegar solo gritos e
insultos obtuve, me amenazó de muerte, dijo que todo era mi culpa y que por
ello lo pagaría con mi vida, sin embargo eso no me detuvo para querer seguir
ayudando, y así seria hasta 11, donde
otro cambio llegaría.
Conocí a una chica particularmente misteriosa, lo cual me
atrajo a ella en un principio, y que me dejo picado con ganas de saber que era
aquello que tanto quería ocultar, pero a medida que la fui conociendo me
comenzó a gustar, una sensación que nunca había sentido, Salí con ella un par
de veces, hablábamos todos los días sin falta por horas y eso me gustaba,
estaba pendiente de mí y yo de ella, incluso un día conversando me dijo que le
gustaba, pero a pesar de todo nunca sucedió nada importante, a duras penas
caminábamos agarrados de la mano como si fuéramos novios, sin embargo mis
sospechas terminarían siendo verdad, ella si estaba ocultando algo, era
depresiva con tendencias suicidas, algo que en su momento me impacto y asusto,
no supe reaccionar con algo tan inesperado y en mi afán por ayudarla y que
estuviera bien deje de lado todo lo demás, me deje absorber por ella y por un
tiempo viví para que ella siguiera viva, pero termine fallando, me deje
contaminar por las mismas sensaciones que ella, lo que me llevo a retomar al yo
que había dejado de lado, y a raíz de esto, me di cuenta de que yo ya no era
nada, era un hueco, un agujero negro con imagen exterior, pero más halla no
había una personalidad, ni gustos ni valores, era la nada, esto me llevo una
vez más a la depresión, pero esta vez con
fuerza, al mirar al futuro no veía nada, me comencé a plantear la posibilidad
de suicidarme, hasta que lo termine intentando 4 veces sin éxito, cortarse las
venas o ahorcarse no es tan fácil cuando no estás seguro de nada, así deje la
idea de lado, y continúe con el año escolar.
Las cosas no estaban bien, pero me sentía indiferente con
todo y todos, o al menos eso quería pensar, hasta que esta chica decidió entrar
al psicólogo del colegio, se cansó de guardar todo y prefirió desahogarse con
un “profesional”, y así pasaron los días, para sorpresa mía comencé a verla más
tranquila y segura de su vida, por ello me vi motivado y decidí ingresar yo
también, talvez esta era la solución, así que en un descanso fui directo a la oficina, hable con el
psicólogo, no le conté mucho, solo que estaba deprimido y que estaba cansado del
como llevaba mi vida, me dijo que iniciaría mi terapia más tarde, así que
espere, en medio de la siguiente clase llego otro psicólogo, este no era el
oficial, era un pasante, pero estoy seguro que era muy bueno en lo que hacía,
me llevo a las gradas del colegio y allí donde no había nadie, me conto de su
vida un poco, entre en confianza y le conté lo que estaba pasando por ese
momento, de inmediato entendió que las cosas no estaban bien y que debían
hacerme una terapia intensiva, así que desde ese día me la pasaba 2 horas en
aquella oficina, realizando test y actividades, pero la verdad no estaba
progresando nada, todo seguía igual, así que decidieron citar a mi mama, lo que
podía ser una solución se convirtió en un problema más grande, ya que después
de esa reunión mi mama dejo de dirigirme
la palabra, a menos que fuera para gritarme o ponerme a hacer algún deber, y mi
papa se volvió indiferente, me estrese demasiado y volví a lastimarme, lo hice
como 4 o 5 veces, hasta que me canse, me ardía el brazo pero el corazón no
paraba de doler, quería tranquilidad y aunque me daba igual morir, quería hacer
mi propia vida lejos de todos, entendí que no valía la pena seguir deprimido, así
que al día siguiente fui a decírselo al psicólogo, sin saberlo iba a cometer el
peor error de mi vida, cuando fui a hablar con el poco le importo lo que dije
cuando vio mi brazo izquierdo lleno de cortas (todas horizontales, nada
peligroso), no sé si era el primer caso de ese estilo que veía, pero reacciono
como cualquier cosa menos como un profesional, aquel día llamo a mi papa con
urgencia y sin mi permiso le conto todo, luego me mando a llamar, de camino a
su oficina, solo me dijo que mi papa había venido a recogerme, creo que jamas
olvidare ese momento, cada paso que avanzaba camino hacia esa oficina sentía
como mi corazón sonaba más duro y como todo se derrumbaba ante mí, al entrar,
efectivamente mi papa estaba allí, no dijo nada, solo me observo, pero podía
ver en sus ojos la ira y decepción que tenía, sentí con mucha fuerza las ganas
que el tenia de no ser mi papa, de nuca haber cometido semejante error, luego
de eso me dieron permiso de faltar el día siguiente, y me remitieron a un psiquiatra, mi papa me llevo junto con mi hermana, en el
camino no me dirija la palabra, yo estaba seguro de que nada iba a ser como
antes, al llegar, el psiquiatra me pregunto si quería entrar solo o con mi
familia, le pedí que me dejara solo, pero mi papa insistió en entrar, en
aquella oficina, por estupidez o por miedo conté todo mientras sentía que el
corazón se me salía por la garganta y mis ojos no paraban de llorar, no debí, después
de todo poco o nada le importo al médico, solo saco su libreta y me receto 6
meses de antidepresivos, y desde ese mismo día los comencé a tomar, a pesar de
todo fue una sensación muy buena, nada me importaba, decía todo lo que pensaba
y actuaba sin miedo, me daba igual lo que pensaran los demás, ya estaba cansado
y no podía estar triste, el medicamento no me dejaba, creo que fue algo bueno,
porque lo que se avecinaba no lo hubiera llevado bien sin esas milagrosas
pastas; aquella chica me pidió hablar un día, me dijo que estaba cansada de mí,
que ya no se sentía tranquila con migo a su lado, que realmente se arrepentía
de haberse fijado de mí y que después de todo ni físico tenia, aquello lo tome
como la expresión más sincera de lo en verdad soy, aunque igual dolió
escucharlo, fue por ello que a pesar de verla no volví a hablar con ella,
además de eso en mi casa la única “tranquilidad” que podía tener era encerrado
en mi cuarto bajo llave, por lo que me acostumbre a escuchar música y ver
películas con audífonos y muy fuerte para no escuchar a nadie, deje la lectura
de lado porque no podía concentrarme en las letras, los libros habían dejado de
ser una escapatoria, y así seria hasta que llego la graduación, este ciclo
terminaba y por lógica uno nuevo debía empezar.
Así que me presente a la nacional, la única universidad que
siempre me ha parecido interesante, pero aunque tenia buen puntaje no aprobé,
por lo que decidí tomarme 6 meses
sabáticos, pero siempre cuando hay calma un huracán más grande llega a arrasar
con todo, ya que poco tiempo después me entere que al ser menor de edad y haber
sido tratado por un psiquiatra, mi eps estaba obligada a informar al bienestar
familiar y esta entidad estaba obligada a mandar supervisores a mi casa que
evaluaran si mi ambiente era el correcto, así que aquel día timbraron, por
suerte solo estábamos mi mama y yo en casa, nos hicieron preguntas, luego mi
mama se quedó a solas hablando con uno, mientras el otro me hacía más
preguntas, obviamente yo no iba a decir la verdad, así que hice lo mejor que sabía,
fingir, no notaron nada sospechoso y luego de deliberar, me sacaron de la lista
del gobierno, pensé que me había salvado, pero esa misma tarde mi papa se
enteraría, yo pensé en olvidarlo, así que me dedique a ver televisión, pero en
un ataque de rabia entro a mi cuarto y me comenzó a gritar, tanta era su ira
que me golpeo, me moleste y le devolví el golpe, se levantó y grito 4 palabras
“lárguese de mi casa”, palabras a las que accedí, guarde 3 mudas de ropa, mi
celular, mi amuleto de la suerte (un ojo), mis papeles y el poco dinero que tenía,
no me despedí de nadie y me fui, esa noche después de pensar mucho al respecto,
decidí que no quería depender de nadie más por lo que de ahora en adelante
viviría por mí mismo, y mi primera decisión como hombre, fue buscar donde
dormir, al final dormí en el parque tercer milenio pegado a un árbol, no sin
antes amarrar mi maleta a mi cuerpo y rogar no ser robado, tan horrible fue esa
noche que tan pronto vi salir el sol me levante y fui por la décima a buscar un
trabajo, había decidido que no pasaría otra noche en la calle, por ello pase
alrededor de 3 horas contando mi historia y pidiendo trabajo pero nadie quería
contratar a un menor de edad, hasta que
un señor se me acerco, me dijo que había escuchado mi historia y que ya estaba
cansado de verme dar vueltas por ahí, así que me contrato, me llevo a su bodega
y me dio una lista de lugares, me dijo que mi trabajo seria organizar las cajas
para acto seguido despacharlas; dure alrededor de 2 horas en clasificar , y 4
en llevar todo, no sé qué había en esas cajas, solo sé que pesaban demasiado,
tan pronto acabe lo busque, se sorprendió cuando supo que había acabado tan
rápido, así que me llevo a su oficina y me dio un sobre, “ahí está su pago”
dijo, vaya sorpresa me lleve cuando lo destape, había 70.000, era demasiado por
un trabajo tan insignificante, pero aunque trate el no acepto devoluciones,
solo me dijo que al día siguiente debía volver al trabajo a las 7 am, por lo
que me despedí y fui directo buscar un hotel, quería un bbb(bueno bonito y
barato) que ojala me diera desayuno y cena, camine por un buen rato hasta que
lo encontré, con el dinero que tenía logre pagar 4 días, y tan pronto me dieron
la llave, me acosté a dormir, sé que no era nada especial, pero esa cama se
sintió como si durmiera encima de ovejas, lindas y suaves ovejas, en fin, durante
esa semana seguí haciendo lo mismo, clasificando cajas y despachando, cada vez
lo hacía más rápido, por lo que cada vez me ponían más trabajo, el pago seguía
siendo el mismo, por lo que estaba ganando bien para solo ser un bachiller, lo
que llevo a que durante estos días me planteara el vivir así, trabajar por un
buen tiempo y ahorrar, luego comprar un apartamento y de a pocos hacer mi vida,
estaba seguro de que eso era lo que quería, por esos días fue navidad, aquel día
no trabaje, me la pase solo en el cuarto de hotel, y como en todas las épocas decembrinas,
me repetí las 3 películas de mi pobre angelito, y luego me fui a dormir, después
de todo era un día normal como cualquier otro, dure otra semana así, hasta que
por primera vez mi celular sonó, pensé que serían mis papas tratando de
buscarme, pero no, era mi abuela, se había enterado de todo y quería que me
fuera a vivir con ella, a lo cual me negué, ya había decidido vivir solo y me
estaba yendo mejor así, pero todo mi plan cambiaria cuando le conté a mi jefe,
el cual se molestó, me regaño como si de mi papa se tratara, diciéndome que no
iba a vivir mucho si me quedaba allí, que los jóvenes que Vivian de eso a duras
penas llegaban a los 25, y que sería un desperdicio morir allí por nada, dijo
que veía esperanza en mí y que debía estudiar y hacerme un buen futuro, por lo
que esa misma tarde llame a mi abuela y acepte, guarde todas mis cosas, los
ahorros que tenía los guarde en un sobre, y los deje en la chaqueta de mi jefe
cuando este se despidió de mí sin que se diera cuenta, le prometí que volvería
a verlo cuando entrara a la universidad, y con esas palabras me fui, tome el
bus y me embarque a vivir con mi abuela.
Al llegar no menciono nada al respecto, me dijo que tomara
el cuarto de al fondo y eso fue todo, pasaron semanas hasta que mis papas
decidieron ir a verme, al igual que mi abuela no mencionaron nada, nunca
preguntaron sobre lo que había hecho, me llevaron ropa y libros, y asumieron
que de ahora en adelante viviría allí, finalizando enero me antojo volver a
nadar, llevaba tiempo sin practicarlo como correspondía, así que llame a mi
mama y le pregunte si era posible, ella accedió con una condición, no podía
estar 6 meses sabáticos, debía entrar a un pre-universitario para esta vez sí
entrar a la universidad, acepte, las ganas que tenía por volver a nadar eran lo
suficientes como para levantarme cada mañana a ese pre-universitario, aunque la
verdad si en el colegio era un desadaptado, en este lugar lo era peor, a los
pocos días de estar ahí note que la gran mayoría no quería estar allí, de hecho
la razón por la que la mayoría iba era por obligación, sus papas tenían miedo
que no tuvieran futuro y por ello les pagaban el curso, algunos hasta llevaban
4 semestres ahí dentro, la verdad siendo sincero yo no aproveche ese curso, las
clases se me hacían tediosas, y a medida que avanzaban en los temas me di
cuenta de que todo lo que enseñaban ya lo sabia y lo dominaba, por lo que deje
de poner cuidado, esperaba los martes y los jueves a que fuera la hora de ir a
nadar y olvidarme del mundo, el agua te relaja y te deja pensar con más claridad,
me hace sentir libre de cierta manera, como si los problemas fueran tan
pequeños que no importan, y así pasaron
los meses y llego el día del nuevo examen de la nacional, la verdad lo hice con
mucha tranquilidad como si no me importara pasar, luego de esto solo fue
esperar, tenía miedo de que otra vez me pasara lo mismo, pero no, esta vez fui
aprobado para ingeniería mecánica, por lo que aquel día llame a mis papas y les
conté, fue como si por un momento volvieran a sentir orgullo por mí, aunque en
aquel instante me importaba algo más importante, debía cumplir la promesa que
había hecho, así que al día siguiente fui a buscar a m i jefe, quería contarle
que afín había pasado, y comenzaría con mi carrera.
Llegue a eso de las 10 am pero su bodega estaba cerrada,
espere un rato por si había salido a comer algo, pero luego de una hora me di
cuenta de que no vendría, así que pregunte por la zona si alguno sabia de él,
pero no obtuve la respuesta que quería, de hecho lo que me dijeron me dejo
desconcertado, la gran mayoría me decía que esa bodega llevaba cerrada años, y
que de seguro imagine cosas, la verdad no les creí, como podía haberme
imaginado todo eso, después de todo había dormido por 2 semanas en un hotel
gracias a ello, y tenía el celular cargado para recibir la llamada de mi abuela
gracias a este lugar, por lo que algo no pintaba bien, al salir vi un habitante
de calle que de vez en cuando hacia favores por comida, de pronto él podía decirme
algo, fui a saludarlo y al verme me reconoció, aunque su rostro reflejaba
miedo, lo invite a comer y accedió, no paso mucho para que le hiciera preguntas
sobre la bodega, trato de negarse a contestar, pero al ver que yo pagaría su
comida accedió de mala gana, me dijo que lo primero era que después de
contestar mis dudas, debía olvidarme de él y de todo ese asunto, no lo entendí,
pero aun así accedí, acto seguido me contó la historia, al parecer hacia unos
meses mi jefe había sido acusado de vendedor de armas, y cuando la policía
llego a revisar la bodega no encontró ninguna, pero si una caja llena de
cocaína y ácidos, sin embargo nunca fue encarcelado ni acusado ante un juez, al
parecer lo habían desaparecido, y en esa zona cuando te desaparecen no van a
pedir un rescate por ti, no vale la pena hacerlo, te usan como falso positivo o
como alguna baja de interés, por lo que mi jefe tenía razón, si me hubiera
quedado allí no habría vivido mucho, aunque la verdad me arrepiento de haberlo
dejado, hubiera preferido desaparecer con él, y acompañarlo a morir, el me
salvo la vida y yo nunca le pague por ello, decepcionado volví a casa, pero
aquel día me prometí que daría lo mejor en la universidad, que le demostraría
que su ayuda si iba a cambiar el mundo, al menos el mío, por lo que iniciaba el
siguiente paso.
Parte 3: ¿El fin?
A pesar de todo lo que he contado, si tuviera que nombrar
las 2 partes anteriores de mi vida en una sola palabra seria “insignificante”,
una vida como cualquier otra con cosas buenas y malas, pero nada relevante, después
de todo hasta este punto no había sentido que hubiera vivido realmente, todo
había sido lo que el mundo había hecho de mí, pero ya en este nuevo aire quise
volver a ser yo, presentarme ante los demás por mi nombre, y no por los apodos
que llevaba desde pequeño, pensé que era hora de crecer y de buscar mi futuro
por mí mismo, así que olvide mi pasado y continúe, inicie mi carrera, comencé a
conocer muchas personas de diferentes ingenierías y carreras, me relacione muy
bien con muchas personas aunque curiosamente con casi ninguna de mi
carrera, note que los ingenieros
mecánicos son cada uno muy metidos en su rollo, y que cuando hablan con Tigo
están buscando algo específico, ningún no va por ahí siendo bueno porque si, y
la verdad esa malicia solo me dio ganas de alejarme de ellos, la carrera me seguía
gustando pero por precaución era mejor tener cierta distancia con mis
compañeros mecánicos, estoy seguro que si llegas a afectar en lo más mínimo sus
planes, no dudaran en hacerte caer, por ello preferí buscar amigos que me
trajeran algo bueno, los primeros semestres no me fue bien, o bueno no sacaba
notas altas, porque realmente si sentía que estaba aprendiendo, cuando me
hacían preguntas de un tema sabia responderlas al derecho y al revés, pero los
métodos de calificar no eran muy de mi estilo, eso de agradarle al profesor
para que te ayude esta fuera de mi juego, lo cual provoco que mi promedio fuera
bajo, no me quejo, es mi culpa por no ser inteligente y aprovecharme de todas
las oportunidades que tenía, pero ni modos no iba a cambiar mi forma de ser
otra vez para complacer a los demás con mis notas, luego podía demostrarle al
que fuera que sabía más con un 3 que alguien que solo sacaba 5, por lo que deje
de preocuparme por eso y simplemente lo asumí.
Pero luego llegaría ese semestre, aquel en el que por
primera vez sentí que todo había valido la pena, que el mundo me había
encaminado para llegar hasta aquí, este inicio como cualquier otro, me había
propuesto esforzarme más para sacar mejores notas y subir mi promedio, pero
como raro no podía elegir buenos profesores así que me rete a mí mismo de sacar
cualquier materia adelante sin importar quien fuera, estaba seguro que eso era
lo que quería hacer, pero no incide el semestre con el pie derecho, falte a la
primera a clase de algebra lineal, pensé que solo habían dado una introducción
o algo así, pero no, la clase siguiente me di cuenta que habían avanzado en
tema, y que ya me había atrasado, por lo que decidí calmarme, después de todo
esa tarde me adelantaría y la siguiente clase entendería todo, así que en aquel
momento decidí voltear, no sé si por impulso o porque así debían ser las cosas,
sin importar que fuera, la vi, una chica increíblemente hermosa, en aquel
momento la vi concentrada tomando apuntes por lo que pensé en que no era bueno
molestarla así que deje de verla, pero luego recordé que seguía atrasado y no sabía
que temas debía adelantar, asi que al acabar la clase le pregunte por la clase
anterior, cuando me volteo a ver la vi nerviosa y asombrada, como si no creyera
que alguien le estaba hablando, intento contestar mi pregunta pero al ver que
no podía me paso el cuaderno de ella y me dijo que mirara, anote los temas que
debía repasar y se lo devolví, le di las
gracias a lo cual ella muy fría me dijo “vale”, es una palabra común no voy a
negarlo, pero estoy seguro que sentí el mismo Ártico cuando ella lo dijo, pero
en fin, pasaron los días, intente hablarle un par de veces pero siempre se limitó
a contestar mi pregunta y luego olvidarse de que estaba a su lado, por lo que
pensé que de seguro la estaba molestando y por ello debía alejarme, y así seria hasta que ese día llego, por
diferentes cuestiones termine llegando a la universidad mucho antes de que
tuviera la clase, por lo que aproveche y fui al baño, mientras lavaba mis manos
por mi mente paso la idea de que hubiera un quiz aquel día, el profesor llevaba
repitiéndolo mucho y talvez preciso ese día seria, y como había llegado
temprano talvez podría repasar, al
terminar, me dirigí al salón, y allí estaba ella, sentada afuera
esperando al igual que yo que se hiciera la hora para la clase, decidí hablarle y preguntarle, pensé que como
las otras veces solo contestaría mi pregunta y luego me ignoraría, como no tenía
nada que perder lo hice, al preguntarle se asusto, le dio miedo que hubiera
quiz, me dijo que no creía que hubiera, pero que ahora estaba preocupada por
ello, curiosamente luego me pregunto:”¿no eras tú el que venía en el D26?”,
quede pasmado, no supe que decirle, el que ella preguntara eso significaba que venía
con migo en aquel bus y que me había estado viendo, de seguro haciendo el
ridículo, sentí una pena enorme en aquel momento, pero la verdad no pasó nada
con ello, nos sentamos en el salón y hablamos mientras llegaban los demás, me
conto que estudiaba Geología y hablamos de nuestras carreras, luego empezó la
clase, de la cual solo recuerdo una cosa, el profesor pregunto si queríamos quiz
a lo que contestamos que no, por lo que lo aplazo, en aquel momento la mire y reí,
mi miedo había sido en vano; tiempo después hice un par de trabajos con ella,
gracias a esto supe su nombre, sé que en esta historia los nombres son
irrelevantes pero el de ella es importante, Maria Alejandra Lopez Rodriguez, un
lindo nombre con el que se pueden hacer muchos anagramas y combinaciones, sin
embargo nada paso, no hablábamos mucho, a duras penas la saludaba, después de
todo era de mi ser tímido, hasta que luego salimos por una semana a vacaciones,
en esta materia nos habían dejado un trabajo en grupo, ya había quedado con un
compañero de hacerlo, sin embargo quería hablar con ella, así que le escribí un
correo, curiosamente al buscarla descubrí que en ese curso había 2 chicas con
ese mismo nombre, no sabía a cuál de las 2 escribirle, pero opte por el
segundo, por suerte era la indicada, mi mensaje fue corto, literal fue: “Oye,
¿Nos hacemos para el trabajo de lineal??, att(el chico de gafas que siempre
saludas), no sabía que más escribirle, no
quería parecer un interesado ni nada parecido, lo bueno fue que con ese
mensaje, me dijo que ya había hecho el
trabajo, que no me apure a decirle, pero acordamos que el próximo trabajo lo
haríamos juntos, luego de esa semana las cosas mejoraron, un día Salí temprano
y caminando la vi, iba para su clase mientras escuchaba música, la llame un par
de veces pero no me escucho, por lo que opte en acercarme, recuerdo que
reacciono asustada, de pronto pensó que la iba a robar o algo así, al verme
hablamos un poco, luego me pregunto sobre que iba a hacer, le dije que la iba a
acompañar un rato, a lo que ella
accedió, fuimos a un árbol, allí nos sentamos y hablamos una hora hasta que su
clase iba a empezar, por lo que la acompañe hasta la puerta, pero justo antes
de que se fuera la detuve y le pedí su Facebook o su número para poder hablar más
seguido con ella, al final se decidió por darme su número.
Desde aquel día comenzamos a
hablar bastante, era interesante saber lo que le gustaba y lo que no, me encantaba
su forma de reaccionar o comentar lo que yo decía y la verdad sentía ganas de
saber más de ella, de cierta manera se sentía como si ya la conociera de antes,
por lo que las cosas se fueron dando a pesar de todo, era curioso, un día me
dejo plantado por estar con otro chico, aquel día me moleste demasiado, pensé
en lo importante que sería para ella el otro chico y que yo no pintaba allí,
pero curiosamente al rato la volví a ver y me quede hablando con ella, no sé
como pero en un pequeño momento olvide
mi enfado, el estar con ella me hacía estar muy tranquilo, era como sentirme en
casa, una en la que podía estar en paz; de aquí en adelante todo mejoro, hasta
que en cierto punto nos dependíamos cada noche con un te amo, y nos tratábamos
el uno al otro como si ya fuéramos novios, pero no sería oficial hasta aquel día
que fuimos a cine, no sabíamos que ver, pero nos llamó la atención un cartel,
la película era “suave el aliento” y era producción colombiana, la terminamos
escogiendo, ya dentro en el cine pensé en besarla, pero sentí miedo, de pronto
la embarraría con ella si lo hacía, talvez solo me veía como un amigo más, así
que no lo hice, no saque valor en aquel momento, sin embargo la película
resulto ser bastante aburrida y sin sentido, por lo que al salir la invite a mi
casa, a lo que ella accedió, no esperaba llevarla así que mi cuarto estaba un
desastre, le dije que esperara un momento en la sala mientras a toda prisa
intente limpiarlo, tan pronto acabe la invite a pasar, puse una playlist en
spotify, mientras ella observaba mi cuarto, en aquel momento la abrace por
detrás, y de un momento a otro sentí ganas de besarla, por lo que me arme de
valor y lo hice, la bese, (aunque estoy seguro de que lo hice bastante mal),
luego de eso nos acostaos un rato mientras nos besábamos, hasta que se hizo muy
tarde, por lo que la acompañe a coger el bus, aquel día nuestra historia
oficial inicio.
Después de aquel día las cosas
se dieron muy rápido, nos vimos desnudos y tuvimos relaciones a los pocos días,
comenzábamos a hablar de temas serios como vivir juntos, viajar, etc, pero no
lo hacíamos molestando, o al menos yo no, estaba seguro de que ella era la
indicada, me sentía feliz a su lado y quería todo con ella, quería que fuera
feliz, sin saberlo había estado esperando todo este tiempo para encontrarla por
lo que quería dar lo mejor, pero a pesar
de todo no fue tan fácil, aunque ella me quería, estaba claro que pasaría
tiempo para que confiara en mí y mis palabras, quien sabe cuántas veces se cuestionó
si yo decía la verdad o solo era otro soñador, aunque yo lo aceptaba, esta
situación me desmoralizaba de vez en cuando, ¿Cómo demostrarle que lo iba a dar
todo por ella?, intente mejorar como pareja, estar más pendiente, sorprenderla
de vez en cuando, escribirle, hacerle saber que realmente la quería, pero cada
vez que arreglábamos un hueco otro más grande salía, paso un tiempo para que
ella quisiera salir con migo más seguido, para que quisiera verme y saber de mí,
para que comenzara a sentirse segura a mi lado, hubo un par de problemas más
fuertes pero ante todo, sin importar quién o que fuera el problema, ella era mi
única respuesta, mi única razón para sentirme vivo; nunca había sentido
realmente lo que era el amor, alguien que le gustara estar con mi verdadero yo, que quisiera que verme feliz,
esa hermosa chica era mi mundo, tenía un futuro con ella, uno que cada día
pensaba con anhelo, con unas fuertes ganas de conseguir, quería recorrer el
mundo a su lado, hasta teníamos una lista de lugares, ella me dio vida, joder
que si lo hizo, había dejado de ser aquella bestia que gritaba por amor y me
había vuelto suyo, completamente suyo.
Pero paso lo que tenía pasar, me
pidió hablar, se sentía insegura y asustada, había sentido un cambio, sentía
que ya no la estaba llenando, que ya no la entendía, ya no disfrutaba de igual
manera el estar con migo y por ello
quería alejarse, quería pensarlo bien pero no quería asegurarme que tendría una
respuesta, ni siquiera sabía ella si quería volverme a ver, si valía la pena en
algún punto retomar lo nuestro o seguir su vida en brazos de otro, en aquel
momento mi mundo desapareció, ¿has sentido como tu animo se va por el piso de
un momento a otro?, en aquel momento sentí como todo rastro de sensación se deprendía
de mí, estaba vacío, luego de despedirme tome mi maleta y aplique mi plan c, (
cuando te planteas suicidarte se te ocurren muchas ideas, y es muy difícil
escoger una, por suerte yo tenía 2 lugares planeados con antelación, el plan B
y el C) en el sobre del plan c estaba la dirección en la que debía coger el bus
y el dinero de la flota que me llevaría a mi última parada.
Y así llegamos hasta aquí, tarde
un día en llegar, y el día de ayer analice cual sería el método más efectivo,
por ello hoy planeo llevarlo a cabo; se lo que estás pensando y si, así es me
voy a suicidar por un mal de amor, miles de películas y libros hay al respecto,
pero yo no la veo a ella como alguien más, es imposible pensar en ella como
alguien que puede ser reemplazado, estoy seguro que es única, y que en ella
encuentro todo lo que pienso valioso para seguir viviendo, después de todo es
mi único rastro de existencia, en mis 19 años es lo único que ha valido la
pena, y no quiero volver a pasarlo mal otro par de años para encontrar algo
inferior a eso, tuve un futuro y lo perdí, no supe seguir a su lado y este es
mi modo de finalizar con mis problemas, sin embargo aún no te contesto una
pregunta ¿Por qué no me he tirado aun?, siempre he creído que hay algo que nos
encamina, no creo que haya un destino tal cual, pero si hay caminos, decisiones
que pueden cambiar nuestro rumbo, en mi caso solo ella puede detenerme de
morir, mi vida está en sus manos, solo pienso vivir si tengo la certeza de que
ella estará ahí, quiero vivir con ella, es egoísta pero es lo único que deseo
de este mundo, así que esperare un par de horas más, si ella me llega a llamar,
me detendré, y de igual manera si nada pasa, si la vida sigue para ella como si
nada, la dejare ser feliz con el que sea el indicado para ella, así que seguiré
respirando por 2 horas, luego de eso mi vida puede seguir o finalizar de una
buena vez por todas, así que dime ¿Qué crees que va a pasar?¿Que sonido crees escuchar?
Talvez sea el del agua salpicada producto de una enorme roca que se hunde, o la
vibración de un celular que nos dice que una llamada importante se está haciendo.
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