lunes, 18 de julio de 2016

UNA VIDA QUE TERMINA

¿Cómo llegue a esto? ¿En qué momento todo cambio?, esa son las preguntas que me planteo en este momento; estoy frente a una laguna en lo que se puede llamar un muelle, al occidente de Colombia, en este lugar pretendo morir, lo he decidido desde hace 3 días y estoy seguro de que esta es la opción que quiero.

 Mi nombre es irrelevante pero si gustan pueden llamarme David, no sé si alguien me está escuchando o si solo estoy divagando antes de respirar por última vez, realmente creo que no me importa, así que continuare como si nada; tal vez te preguntas ¿qué carajos le pasa a este tipo?, pues bien, es sencillo, lo perdí todo, la razón que tenía para vivir se ha ido y aunque me llamen débil o cobarde no quiero continuar después de ello, ya me he cansado de que todos digan que el mundo te da cosas buenas si eres constante, que después de caer nos levantamos con mas fuerza, cuando siempre termino solo y deprimido, encerrado en el frio y oscuro fondo mi mundo, lo siento pero es mi forma de ver las cosas.

 Es curiosa la posición en la que me encuentro en este instante, pensando en cómo un niño que aprendio a nadar a los 4 años se encuentra en este momento a punto de morir ahogado, ¿qué clase de cosas hice para terminar aquí?, muchas respuestas se me pasan por la mente, pero es difícil saber si alguna de ellas es la única razón, sin embargo de lo que si estoy seguro es de que mi plan es 80% fiable; como acabo de decir estoy en un muelle, pase toda la mañana buscando algo pesado, algo que sirva de ancla, al final encontré una enorme roca, la cual estoy seguro que pesa mucho más que yo, después de todo, me toco traerla rodando hasta aquí, además de eso me robe una cuerda de un bote pesquero que alguien dejo solo por un momento, amarre la cuerda a la roca y a mi abdomen, también medí la profundidad del agua y sé que almenas triplica mi altura, por lo que la cuerda se puede hundir por completo y desaparecer, por ello a menos que la  cuerda se rompa o se suelte de la roca es seguro que me ahogare, una vez que toque fondo no habrá más rastro de mí, ni de mi existencia, de este modo aunque mi instinto de supervivencia intente evitar mi suicidio será imposible salir de esta, así que ahora creo que la pregunta es ¿porque no he tirado de ella? ¿Porque si estoy tan seguro sigo hablando? La respuesta es tan sencilla como compleja, siempre hay más de una opción, y este caso no es la excepción, aún hay algo que puede hacerme cambiar de opinión, lo único por lo que seguiría viviendo....ella, sin embargo creo que estaría mal decirles esto y  no contarles lo que paso, después de todo sigues aquí escuchando sin razón aparente, así que… aquí voy; mi vida pude ser dividida en 3 partes, después de todo no he vivido mucho, así que empecemos en orden

Parte 1: Origen  

Mi historia comienza con la unión de mis padres, 2 personas muy diferentes entre sí, y con metas bastante alejadas de las del otro, pero a pesar de esto con gustos similares en cuanto a música, cine y televisión, y luego de 10 años de ser novios con ganas de formar una familia; mi mama quedo embarazada de mi 2 meses antes de contraer matrimonio, sin embargo, a pesar de lo que pueden creer, no se casaron por mí, la boda duro planeada 6 meses, pero el plan de tener un hijo se les adelanto un poco, así que nací en Bogotá, un curioso lugar para vivir, lleno de contradicciones, de cosas buenas y malas, un ambiente que te forma en más ámbitos de lo que debería…en fin, llegue en la época perfecta, mi familia estaba unida, y ansiosa de recibirme, por esos primeros años fui un orgullo para muchos, el futuro varón que llevaría la batuta de 2 familias conservadoras, y aquel que representaba lo mejor de cada una, por ello desde muy pequeño quisieron educarme, desarrollar muchas facultades mías para en un futuro tener éxito, gracias a esto aprendí a caminar muy rápido, al igual que a leer y escribir, comprendía las cosas tan rápido que a la edad de 4 años manejaba todos los electrónicos que hubiera en la casa, desde el vhs para poner películas, hasta las cámaras que dejaban por ahí, tanto así que para mí era un reto, aprender cómo funcionaban las cosas era para mí encontrar nuevos mundos que quería entender, fue por ello que tan pronto tuve la edad me inscribieron a un jardín, un lugar increíble que hasta tenia picana y donde aprendía a nadar,  de este lugar tengo pocos recuerdos, más que todo se las historias que mis papas recuerdan y cuentan cada vez que sienten nostalgia, te platicare de un par de ellas, el primer día me pelee con 4 niños, a todos los mordí, las profesoras escandalizadas llamaron a mis papas, pero ellos en lugar de regañarme, me felicitaron, sentían alivio de que no me iba a dejar molestar por los demás; por este lugar también di mi “primer beso” que en realidad fue más un pico, de este momento me acuerdo bastante, no porque haya sido espectacular, sino porque luego de ello la chica se molestó con migo y fue y se besó con el que estaba al lado, mirándolo desde acá creo que la vida me decía que no iba a tener éxito en el amor, de pronto debí hacerle caso, pero no le daré mas vueltas, luego de acabar mi proceso allí mi vida sería muy diferente.

Parte 2: Cambios

Luego de acabar el jardín dure un año sabático en casa, se suponía que debía entrar a transición aquel año, pero por razones que desconozco, mis papas no me inscribieron; durante este año mis papas hicieron muchas obras en la casa, por lo que, como cualquier niño haría, mis tardes de juegos era metido en el cemento o en la arena, enterrando juguetes he imaginado que el escuadrón 2 tenía que rescatarlo de la avalancha gris, aunque suena lindo no lo era, nadie piensa en el tiranosaurio rex que traba de escavar para salvar a su compañero pero con brazos tan cortos, de seguro no lo salvaría; de este año tengo un recuerdo vivido en el cual me levantaba, saludaba  mi mama y al salir a jugar pensé en que era el primer día en el que me sentía despierto, no recordaba mucho del día anterior, un momento que siempre me ha dejado pensativo, pero que no viene al caso así que seguiré, por esta época nació mi hermana, de un momento a otro me había surgido un miedo de que mis papas murieran y yo me quedara solo por lo que les pedí que me dieran un hermano o hermana, y así fue.
Luego de esto fui inscrito en un colegio cerca a mi casa, que aún hoy en día, para mí fue todo menos un colegio, tengo recuerdos de todo menos de haber estudiado, recuerdo participar en obras, salidas, visitas a museos, conciertos, pero nunca de una clase como tal, de hecho si tuviera que describir esta época lo llamaría: “ un golpe en la cara”, después de todo recuerdo muy pocas cosas buenas de este colegio, siempre me la pasaba solo, era tímido, ese chico que en las fotos salía en un extremo alejado de los demás, no me gustaba hablar con los otros niños porque a estos solo les interesa jugar futbol (cosa en la que nunca fui bueno), a veces llevaba algún libro o algún juguete y me la pasaba en los descansos en mi mundo alejado de los otros, el resto de días me la pasaba triste y resignado, detestaba estar allí, fue por ello que a los 3 años mi papa decidió que ese colegio no me iba a servir a la larga, él nunca me vio hacer una tarea en la casa,  y se sentía preocupado, así que por medio de su trabajo busco un buen colegio; a todas estas no les he hablado de cómo son mis papas, mi mama es filóloga que ejerce como docente de inglés, su personalidad es tranquila y burlona la mayoría de veces, pero cuando se molesta con Tigo te va a echar absolutamente todo en cara y durara así por días; mi papa es bibliotecario y aunque con esto suena que los 2 son eruditos cultos, nada más alejado de la realidad, creo que en la vida lo he visto leer 3 libros, la verdad ejerce como bibliotecario porque consiguió el trabajo muy fácil y porque recibe un buen sueldo, si no fuera por ello ya lo habría dejado hace tiempo, él es bastante impulsivo, rara vez piensa 2 veces lo que va a decir o hacer, y es fácilmente irritable, como dije los 2 son diferentes, pero en el fondo se aman; ya volviendo en la historia, acepte en seguida la idea de irme a otro colegio, no quería seguir en aquel lugar, curiosamente los 3 últimos meses en ese colegio fueron mejores, me relacione con unos cuantos niños, y hasta una chica se me declaro, aunque con ella no pasó nada, al hablarle me di cuenta de que era un impulso que ella tenía y no más, pero no por eso fui malo o le dije cosas feas, de hecho fue la única persona de la que me despedí al irme de allí, en fin, una nueva época empezaba, presente el examen y entrevista del colegio y fui aceptado, por ello nos mudamos a una zona más cercana, durante las vacaciones me estuve preparando, después de todo este lugar sería mucho más exigente, y la verdad fue bueno hacerlo, ya que  el primer año en ese lugar fue muy difícil, no me relacione con los niños porque al igual que los otros, a todos les interesaba el futbol, poco ayudaba que por esos días transmitieran súper campeones, así que seguía pasándola solo en los descansos, pero este colegio era mucho más grande y con facilidad podía desaparecer entre los árboles y leer tranquilo, o acostarme a mirar el cielo, pensar en cualquier otra cosa, después de todo era agobiante todo el trabajo con el que llegaba a casa, el cual cada vez se ponía más complejo, tanto así, que ese año lo pase raspando, pero eso solo fue el primer año, a medida que pasaban los años me fui adaptando, pasar las clases era bastante fácil, lo difícil era relacionarme, encontrar personas con las que realmente pudiera hablar, por lo que decidí fingir, hablar con el otro de lo que le interesara y nuca hablar de lo que a mí me gusta o me llena, quise tanto dejar de ser el ñoño rechazado que cambie mi forma de ser a una bomba de tiempo que luego explotaría, mi familia ya no era lo mismo que antes, mis papas peleaban por todo, no se sentían a gusto con la vida que habían decidió tener, era común verlos cada noche gritarse y ponerse amenazadores, cada uno se arrepentía de haber cambiado sus metas por una familia, el pan de cada día era oírles mencionar la palabra divorcio, y en muchos casos nos hicieron escoger, por ello no me gustaba estar en casa, el verlos pelear me hacía cuestionar si algún día valdría la pena tener pareja, de pronto yo no sería lo suficientemente bueno y solo provocaría peleas, por ello decidí que si algún día llegaba a tener pareja trataría se ser un buen partido; continuando con mi vida, el colegio seguía siendo un lugar aburrido, y ya que gran parte de mi tiempo estaba en lugares donde no estaba a gusto, el único sitio tranquilo en el que podía estar era en mi mundo, al cual solo podía acceder cuando todos dormían, o cuando nadie estaba con migo en un descanso, era poco pero era mi poca calma en la tormenta.

Llegue a pensar que a medida que fuera creciendo las cosas mejorarían, pero no, de hecho todo empeoro, de un momento a otro me volví la decepción de la casa, aquel que pasaba todo pero que no era el mejor, que no sacaba 10 y estaba en el cuadro de honor, que no era becado ni premiado, por esta época les comenzaba a fastidiar mi presencia, tanto así que las peleas entre ellos cesaron y se convirtieron en gritos y ofensas contra mí, no podía hacer más que tolerar y ser paciente, luego encontraría la forma de ser feliz sin ellos, como no hablaba con nadie de mis problemas, guarde todo el rencor, tristeza y miedo que tenía, lo cual de vez en cuando me hacía tener ganas de reventar y acabar con todo, pero esa no sería una solución a la larga, así que opte por infligirme dolor, por golpear paredes, cortarme los brazos para sacar sangre, opte por explotar en silencio, no mostrar mi debilidad a los demás, después de todo, a nadie le importaba lo que pasaba con migo, ¿para qué armarles un show?, todos encerrados en su mundo eran incapaces de ver el mundo de otros, pero a pesar de todo yo no quería ser como los demás, así que necesitaba un camino diferente, hacia este momento descubrí lo que para mí sería un antes y después…Evangelion, no espera lo dije mal, ♫tu rururu tu tu tu tu tu turu ru tu ru ru ru tu tu tu turu ru ru Evangelion ♫,  a primera vista es el típico anime de robots gigantes peleando con extraterrestres, en este caso llamados ángeles, pero que a diferencia de cualquier serie, esta no tiene personajes extraordinarios, no tiene al típico protagonista bueno en todo, atractivo y al que todo le ha salido bien, de hecho el ´personaje principal era como yo, un chico de 14 años tímido y solitario, el cual no hace más que seguir órdenes y complacer a los demás, y  lo unció que le queda es aferrarse a su mundo uno en el que el ya no se siente cómodo, era tal cual lo que sentía, incluso al igual que yo había intentado olvidarse del mundo aprendiendo a tocar el chelo, pero eso nunca surge efecto, a medida que la serie avanza las depresiones de este chico, las decisiones que debe tomar y el camino por el que lleva todo, se vuelve más complicado y desesperante, después de todo es una bestia que grita por amor en el centro del mundo, como dije esto fue una revelación, me hizo ver el mundo de una forma completamente diferente, y entender un poco más lo que sentía, entendí que le estaba dando mucho a un mundo que no me iba dar nada a cambio, más que muerte y destrucción, a raíz de ello decidí cambiar mi forma de ser, me di cuenta de una verdad, todos están tan enfrascados en ser felices, que al final ninguno lo es, así que pensé, ¿Por qué no ayudo a los demás a ser felices?, después de todo a nadie le iba a importar mi felicidad, pero talvez podría cambiar mi entorno, ver a las personas sonreír mas, era talvez un cambio que a la larga me traería cosas buenas, así que lo intente; seguí fingiendo ser alguien que no era, pero esta vez con más fuerza y un motivo más valido, y dio resultados, me relacione mejor con los demás, ellos me contaban sus problemas y de una manera u otra los ayudaba a cumplir lo que querían, aunque no todo saldría bien, un amigo del barrio se metería a vender drogas, cuando me lo dijo me hizo jurar que no le diría a nadie, pero poco después alguien dio el aviso de que el guardaba contrabando en su casa, cuando la policía llego lo encontró, estaba claro que era culpable, después de todo solo había huellas de el en todo, por lo que lo llevaron a un reformatorio, fui a visitarlo, pero al llegar solo gritos e insultos obtuve, me amenazó de muerte, dijo que todo era mi culpa y que por ello lo pagaría con mi vida, sin embargo eso no me detuvo para querer seguir ayudando,  y así seria hasta 11, donde otro cambio llegaría.

Conocí a una chica particularmente misteriosa, lo cual me atrajo a ella en un principio, y que me dejo picado con ganas de saber que era aquello que tanto quería ocultar, pero a medida que la fui conociendo me comenzó a gustar, una sensación que nunca había sentido, Salí con ella un par de veces, hablábamos todos los días sin falta por horas y eso me gustaba, estaba pendiente de mí y yo de ella, incluso un día conversando me dijo que le gustaba, pero a pesar de todo nunca sucedió nada importante, a duras penas caminábamos agarrados de la mano como si fuéramos novios, sin embargo mis sospechas terminarían siendo verdad, ella si estaba ocultando algo, era depresiva con tendencias suicidas, algo que en su momento me impacto y asusto, no supe reaccionar con algo tan inesperado y en mi afán por ayudarla y que estuviera bien deje de lado todo lo demás, me deje absorber por ella y por un tiempo viví para que ella siguiera viva, pero termine fallando, me deje contaminar por las mismas sensaciones que ella, lo que me llevo a retomar al yo que había dejado de lado, y a raíz de esto, me di cuenta de que yo ya no era nada, era un hueco, un agujero negro con imagen exterior, pero más halla no había una personalidad, ni gustos ni valores, era la nada, esto me llevo una vez más a la depresión,  pero esta vez con fuerza, al mirar al futuro no veía nada, me comencé a plantear la posibilidad de suicidarme, hasta que lo termine intentando 4 veces sin éxito, cortarse las venas o ahorcarse no es tan fácil cuando no estás seguro de nada, así deje la idea de lado, y continúe con el año escolar.

Las cosas no estaban bien, pero me sentía indiferente con todo y todos, o al menos eso quería pensar, hasta que esta chica decidió entrar al psicólogo del colegio, se cansó de guardar todo y prefirió desahogarse con un “profesional”, y así pasaron los días, para sorpresa mía comencé a verla más tranquila y segura de su vida, por ello me vi motivado y decidí ingresar yo también, talvez esta era la solución, así que en un descanso  fui directo a la oficina, hable con el psicólogo, no le conté mucho, solo que estaba deprimido y que estaba cansado del como llevaba mi vida, me dijo que iniciaría mi terapia más tarde, así que espere, en medio de la siguiente clase llego otro psicólogo, este no era el oficial, era un pasante, pero estoy seguro que era muy bueno en lo que hacía, me llevo a las gradas del colegio y allí donde no había nadie, me conto de su vida un poco, entre en confianza y le conté lo que estaba pasando por ese momento, de inmediato entendió que las cosas no estaban bien y que debían hacerme una terapia intensiva, así que desde ese día me la pasaba 2 horas en aquella oficina, realizando test y actividades, pero la verdad no estaba progresando nada, todo seguía igual, así que decidieron citar a mi mama, lo que podía ser una solución se convirtió en un problema más grande, ya que después de esa reunión  mi mama dejo de dirigirme la palabra, a menos que fuera para gritarme o ponerme a hacer algún deber, y mi papa se volvió indiferente, me estrese demasiado y volví a lastimarme, lo hice como 4 o 5 veces, hasta que me canse, me ardía el brazo pero el corazón no paraba de doler, quería tranquilidad y aunque me daba igual morir, quería hacer mi propia vida lejos de todos, entendí que no valía la pena seguir deprimido, así que al día siguiente fui a decírselo al psicólogo, sin saberlo iba a cometer el peor error de mi vida, cuando fui a hablar con el poco le importo lo que dije cuando vio mi brazo izquierdo lleno de cortas (todas horizontales, nada peligroso), no sé si era el primer caso de ese estilo que veía, pero reacciono como cualquier cosa menos como un profesional, aquel día llamo a mi papa con urgencia y sin mi permiso le conto todo, luego me mando a llamar, de camino a su oficina, solo me dijo que mi papa había venido a recogerme, creo que jamas olvidare ese momento, cada paso que avanzaba camino hacia esa oficina sentía como mi corazón sonaba más duro y como todo se derrumbaba ante mí, al entrar, efectivamente mi papa estaba allí, no dijo nada, solo me observo, pero podía ver en sus ojos la ira y decepción que tenía, sentí con mucha fuerza las ganas que el tenia de no ser mi papa, de nuca haber cometido semejante error, luego de eso me dieron permiso de faltar el día siguiente,  y me remitieron a un psiquiatra,  mi papa me llevo junto con mi hermana, en el camino no me dirija la palabra, yo estaba seguro de que nada iba a ser como antes, al llegar, el psiquiatra me pregunto si quería entrar solo o con mi familia, le pedí que me dejara solo, pero mi papa insistió en entrar, en aquella oficina, por estupidez o por miedo conté todo mientras sentía que el corazón se me salía por la garganta y mis ojos no paraban de llorar, no debí, después de todo poco o nada le importo al médico, solo saco su libreta y me receto 6 meses de antidepresivos, y desde ese mismo día los comencé a tomar, a pesar de todo fue una sensación muy buena, nada me importaba, decía todo lo que pensaba y actuaba sin miedo, me daba igual lo que pensaran los demás, ya estaba cansado y no podía estar triste, el medicamento no me dejaba, creo que fue algo bueno, porque lo que se avecinaba no lo hubiera llevado bien sin esas milagrosas pastas; aquella chica me pidió hablar un día, me dijo que estaba cansada de mí, que ya no se sentía tranquila con migo a su lado, que realmente se arrepentía de haberse fijado de mí y que después de todo ni físico tenia, aquello lo tome como la expresión más sincera de lo en verdad soy, aunque igual dolió escucharlo, fue por ello que a pesar de verla no volví a hablar con ella, además de eso en mi casa la única “tranquilidad” que podía tener era encerrado en mi cuarto bajo llave, por lo que me acostumbre a escuchar música y ver películas con audífonos y muy fuerte para no escuchar a nadie, deje la lectura de lado porque no podía concentrarme en las letras, los libros habían dejado de ser una escapatoria, y así seria hasta que llego la graduación, este ciclo terminaba y por lógica uno nuevo debía empezar.

Así que me presente a la nacional, la única universidad que siempre me ha parecido interesante, pero aunque tenia buen puntaje no aprobé, por lo que decidí tomarme  6 meses sabáticos, pero siempre cuando hay calma un huracán más grande llega a arrasar con todo, ya que poco tiempo después me entere que al ser menor de edad y haber sido tratado por un psiquiatra, mi eps estaba obligada a informar al bienestar familiar y esta entidad estaba obligada a mandar supervisores a mi casa que evaluaran si mi ambiente era el correcto, así que aquel día timbraron, por suerte solo estábamos mi mama y yo en casa, nos hicieron preguntas, luego mi mama se quedó a solas hablando con uno, mientras el otro me hacía más preguntas, obviamente yo no iba a decir la verdad, así que hice lo mejor que sabía, fingir, no notaron nada sospechoso y luego de deliberar, me sacaron de la lista del gobierno, pensé que me había salvado, pero esa misma tarde mi papa se enteraría, yo pensé en olvidarlo, así que me dedique a ver televisión, pero en un ataque de rabia entro a mi cuarto y me comenzó a gritar, tanta era su ira que me golpeo, me moleste y le devolví el golpe, se levantó y grito 4 palabras “lárguese de mi casa”, palabras a las que accedí, guarde 3 mudas de ropa, mi celular, mi amuleto de la suerte (un ojo), mis papeles y el poco dinero que tenía, no me despedí de nadie y me fui, esa noche después de pensar mucho al respecto, decidí que no quería depender de nadie más por lo que de ahora en adelante viviría por mí mismo, y mi primera decisión como hombre, fue buscar donde dormir, al final dormí en el parque tercer milenio pegado a un árbol, no sin antes amarrar mi maleta a mi cuerpo y rogar no ser robado, tan horrible fue esa noche que tan pronto vi salir el sol me levante y fui por la décima a buscar un trabajo, había decidido que no pasaría otra noche en la calle, por ello pase alrededor de 3 horas contando mi historia y pidiendo trabajo pero nadie quería contratar a un menor de edad,  hasta que un señor se me acerco, me dijo que había escuchado mi historia y que ya estaba cansado de verme dar vueltas por ahí, así que me contrato, me llevo a su bodega y me dio una lista de lugares, me dijo que mi trabajo seria organizar las cajas para acto seguido despacharlas; dure alrededor de 2 horas en clasificar , y 4 en llevar todo, no sé qué había en esas cajas, solo sé que pesaban demasiado, tan pronto acabe lo busque, se sorprendió cuando supo que había acabado tan rápido, así que me llevo a su oficina y me dio un sobre, “ahí está su pago” dijo, vaya sorpresa me lleve cuando lo destape, había 70.000, era demasiado por un trabajo tan insignificante, pero aunque trate el no acepto devoluciones, solo me dijo que al día siguiente debía volver al trabajo a las 7 am, por lo que me despedí y fui directo buscar un hotel, quería un bbb(bueno bonito y barato) que ojala me diera desayuno y cena, camine por un buen rato hasta que lo encontré, con el dinero que tenía logre pagar 4 días, y tan pronto me dieron la llave, me acosté a dormir, sé que no era nada especial, pero esa cama se sintió como si durmiera encima de ovejas, lindas y suaves ovejas, en fin, durante esa semana seguí haciendo lo mismo, clasificando cajas y despachando, cada vez lo hacía más rápido, por lo que cada vez me ponían más trabajo, el pago seguía siendo el mismo, por lo que estaba ganando bien para solo ser un bachiller, lo que llevo a que durante estos días me planteara el vivir así, trabajar por un buen tiempo y ahorrar, luego comprar un apartamento y de a pocos hacer mi vida, estaba seguro de que eso era lo que quería, por esos días fue navidad, aquel día no trabaje, me la pase solo en el cuarto de hotel, y como en todas las épocas decembrinas, me repetí las 3 películas de mi pobre angelito, y luego me fui a dormir, después de todo era un día normal como cualquier otro, dure otra semana así, hasta que por primera vez mi celular sonó, pensé que serían mis papas tratando de buscarme, pero no, era mi abuela, se había enterado de todo y quería que me fuera a vivir con ella, a lo cual me negué, ya había decidido vivir solo y me estaba yendo mejor así, pero todo mi plan cambiaria cuando le conté a mi jefe, el cual se molestó, me regaño como si de mi papa se tratara, diciéndome que no iba a vivir mucho si me quedaba allí, que los jóvenes que Vivian de eso a duras penas llegaban a los 25, y que sería un desperdicio morir allí por nada, dijo que veía esperanza en mí y que debía estudiar y hacerme un buen futuro, por lo que esa misma tarde llame a mi abuela y acepte, guarde todas mis cosas, los ahorros que tenía los guarde en un sobre, y los deje en la chaqueta de mi jefe cuando este se despidió de mí sin que se diera cuenta, le prometí que volvería a verlo cuando entrara a la universidad, y con esas palabras me fui, tome el bus y me embarque a vivir con mi abuela.

Al llegar no menciono nada al respecto, me dijo que tomara el cuarto de al fondo y eso fue todo, pasaron semanas hasta que mis papas decidieron ir a verme, al igual que mi abuela no mencionaron nada, nunca preguntaron sobre lo que había hecho, me llevaron ropa y libros, y asumieron que de ahora en adelante viviría allí, finalizando enero me antojo volver a nadar, llevaba tiempo sin practicarlo como correspondía, así que llame a mi mama y le pregunte si era posible, ella accedió con una condición, no podía estar 6 meses sabáticos, debía entrar a un pre-universitario para esta vez sí entrar a la universidad, acepte, las ganas que tenía por volver a nadar eran lo suficientes como para levantarme cada mañana a ese pre-universitario, aunque la verdad si en el colegio era un desadaptado, en este lugar lo era peor, a los pocos días de estar ahí note que la gran mayoría no quería estar allí, de hecho la razón por la que la mayoría iba era por obligación, sus papas tenían miedo que no tuvieran futuro y por ello les pagaban el curso, algunos hasta llevaban 4 semestres ahí dentro, la verdad siendo sincero yo no aproveche ese curso, las clases se me hacían tediosas, y a medida que avanzaban en los temas me di cuenta de que todo lo que enseñaban ya lo sabia y lo dominaba, por lo que deje de poner cuidado, esperaba los martes y los jueves a que fuera la hora de ir a nadar y olvidarme del mundo, el agua te relaja y te deja pensar con más claridad, me hace sentir libre de cierta manera, como si los problemas fueran tan pequeños que no importan, y así  pasaron los meses y llego el día del nuevo examen de la nacional, la verdad lo hice con mucha tranquilidad como si no me importara pasar, luego de esto solo fue esperar, tenía miedo de que otra vez me pasara lo mismo, pero no, esta vez fui aprobado para ingeniería mecánica, por lo que aquel día llame a mis papas y les conté, fue como si por un momento volvieran a sentir orgullo por mí, aunque en aquel instante me importaba algo más importante, debía cumplir la promesa que había hecho, así que al día siguiente fui a buscar a m i jefe, quería contarle que afín había pasado, y comenzaría con mi carrera.

Llegue a eso de las 10 am pero su bodega estaba cerrada, espere un rato por si había salido a comer algo, pero luego de una hora me di cuenta de que no vendría, así que pregunte por la zona si alguno sabia de él, pero no obtuve la respuesta que quería, de hecho lo que me dijeron me dejo desconcertado, la gran mayoría me decía que esa bodega llevaba cerrada años, y que de seguro imagine cosas, la verdad no les creí, como podía haberme imaginado todo eso, después de todo había dormido por 2 semanas en un hotel gracias a ello, y tenía el celular cargado para recibir la llamada de mi abuela gracias a este lugar, por lo que algo no pintaba bien, al salir vi un habitante de calle que de vez en cuando hacia favores por comida, de pronto él podía decirme algo, fui a saludarlo y al verme me reconoció, aunque su rostro reflejaba miedo, lo invite a comer y accedió, no paso mucho para que le hiciera preguntas sobre la bodega, trato de negarse a contestar, pero al ver que yo pagaría su comida accedió de mala gana, me dijo que lo primero era que después de contestar mis dudas, debía olvidarme de él y de todo ese asunto, no lo entendí, pero aun así accedí, acto seguido me contó la historia, al parecer hacia unos meses mi jefe había sido acusado de vendedor de armas, y cuando la policía llego a revisar la bodega no encontró ninguna, pero si una caja llena de cocaína y ácidos, sin embargo nunca fue encarcelado ni acusado ante un juez, al parecer lo habían desaparecido, y en esa zona cuando te desaparecen no van a pedir un rescate por ti, no vale la pena hacerlo, te usan como falso positivo o como alguna baja de interés, por lo que mi jefe tenía razón, si me hubiera quedado allí no habría vivido mucho, aunque la verdad me arrepiento de haberlo dejado, hubiera preferido desaparecer con él, y acompañarlo a morir, el me salvo la vida y yo nunca le pague por ello, decepcionado volví a casa, pero aquel día me prometí que daría lo mejor en la universidad, que le demostraría que su ayuda si iba a cambiar el mundo, al menos el mío, por lo que iniciaba el siguiente paso. 

Parte 3: ¿El fin?

A pesar de todo lo que he contado, si tuviera que nombrar las 2 partes anteriores de mi vida en una sola palabra seria “insignificante”, una vida como cualquier otra con cosas buenas y malas, pero nada relevante, después de todo hasta este punto no había sentido que hubiera vivido realmente, todo había sido lo que el mundo había hecho de mí, pero ya en este nuevo aire quise volver a ser yo, presentarme ante los demás por mi nombre, y no por los apodos que llevaba desde pequeño, pensé que era hora de crecer y de buscar mi futuro por mí mismo, así que olvide mi pasado y continúe, inicie mi carrera, comencé a conocer muchas personas de diferentes ingenierías y carreras, me relacione muy bien con muchas personas aunque curiosamente con casi ninguna de mi carrera,  note que los ingenieros mecánicos son cada uno muy metidos en su rollo, y que cuando hablan con Tigo están buscando algo específico, ningún no va por ahí siendo bueno porque si, y la verdad esa malicia solo me dio ganas de alejarme de ellos, la carrera me seguía gustando pero por precaución era mejor tener cierta distancia con mis compañeros mecánicos, estoy seguro que si llegas a afectar en lo más mínimo sus planes, no dudaran en hacerte caer, por ello preferí buscar amigos que me trajeran algo bueno, los primeros semestres no me fue bien, o bueno no sacaba notas altas, porque realmente si sentía que estaba aprendiendo, cuando me hacían preguntas de un tema sabia responderlas al derecho y al revés, pero los métodos de calificar no eran muy de mi estilo, eso de agradarle al profesor para que te ayude esta fuera de mi juego, lo cual provoco que mi promedio fuera bajo, no me quejo, es mi culpa por no ser inteligente y aprovecharme de todas las oportunidades que tenía, pero ni modos no iba a cambiar mi forma de ser otra vez para complacer a los demás con mis notas, luego podía demostrarle al que fuera que sabía más con un 3 que alguien que solo sacaba 5, por lo que deje de preocuparme por eso y simplemente lo asumí.

Pero luego llegaría ese semestre, aquel en el que por primera vez sentí que todo había valido la pena, que el mundo me había encaminado para llegar hasta aquí, este inicio como cualquier otro, me había propuesto esforzarme más para sacar mejores notas y subir mi promedio, pero como raro no podía elegir buenos profesores así que me rete a mí mismo de sacar cualquier materia adelante sin importar quien fuera, estaba seguro que eso era lo que quería hacer, pero no incide el semestre con el pie derecho, falte a la primera a clase de algebra lineal, pensé que solo habían dado una introducción o algo así, pero no, la clase siguiente me di cuenta que habían avanzado en tema, y que ya me había atrasado, por lo que decidí calmarme, después de todo esa tarde me adelantaría y la siguiente clase entendería todo, así que en aquel momento decidí voltear, no sé si por impulso o porque así debían ser las cosas, sin importar que fuera, la vi, una chica increíblemente hermosa, en aquel momento la vi concentrada tomando apuntes por lo que pensé en que no era bueno molestarla así que deje de verla, pero luego recordé que seguía atrasado y no sabía que temas debía adelantar, asi que al acabar la clase le pregunte por la clase anterior, cuando me volteo a ver la vi nerviosa y asombrada, como si no creyera que alguien le estaba hablando, intento contestar mi pregunta pero al ver que no podía me paso el cuaderno de ella y me dijo que mirara, anote los temas que debía repasar y se lo devolví,  le di las gracias a lo cual ella muy fría me dijo “vale”, es una palabra común no voy a negarlo, pero estoy seguro que sentí el mismo Ártico cuando ella lo dijo, pero en fin, pasaron los días, intente hablarle un par de veces pero siempre se limitó a contestar mi pregunta y luego olvidarse de que estaba a su lado, por lo que pensé que de seguro la estaba molestando y por ello debía alejarme,  y así seria hasta que ese día llego, por diferentes cuestiones termine llegando a la universidad mucho antes de que tuviera la clase, por lo que aproveche y fui al baño, mientras lavaba mis manos por mi mente paso la idea de que hubiera un quiz aquel día, el profesor llevaba repitiéndolo mucho y talvez preciso ese día seria, y como había llegado temprano talvez podría repasar, al  terminar, me dirigí al salón, y allí estaba ella, sentada afuera esperando al igual que yo que se hiciera la hora para la clase,  decidí hablarle y preguntarle, pensé que como las otras veces solo contestaría mi pregunta y luego me ignoraría, como no tenía nada que perder lo hice, al preguntarle se asusto, le dio miedo que hubiera quiz, me dijo que no creía que hubiera, pero que ahora estaba preocupada por ello, curiosamente luego me pregunto:”¿no eras tú el que venía en el D26?”, quede pasmado, no supe que decirle, el que ella preguntara eso significaba que venía con migo en aquel bus y que me había estado viendo, de seguro haciendo el ridículo, sentí una pena enorme en aquel momento, pero la verdad no pasó nada con ello, nos sentamos en el salón y hablamos mientras llegaban los demás, me conto que estudiaba Geología y hablamos de nuestras carreras, luego empezó la clase, de la cual solo recuerdo una cosa, el profesor pregunto si queríamos quiz a lo que contestamos que no, por lo que lo aplazo, en aquel momento la mire y reí, mi miedo había sido en vano; tiempo después hice un par de trabajos con ella, gracias a esto supe su nombre, sé que en esta historia los nombres son irrelevantes pero el de ella es importante, Maria Alejandra Lopez Rodriguez, un lindo nombre con el que se pueden hacer muchos anagramas y combinaciones, sin embargo nada paso, no hablábamos mucho, a duras penas la saludaba, después de todo era de mi ser tímido, hasta que luego salimos por una semana a vacaciones, en esta materia nos habían dejado un trabajo en grupo, ya había quedado con un compañero de hacerlo, sin embargo quería hablar con ella, así que le escribí un correo, curiosamente al buscarla descubrí que en ese curso había 2 chicas con ese mismo nombre, no sabía a cuál de las 2 escribirle, pero opte por el segundo, por suerte era la indicada, mi mensaje fue corto, literal fue: “Oye, ¿Nos hacemos para el trabajo de lineal??, att(el chico de gafas que siempre saludas), no sabía que más escribirle, no quería parecer un interesado ni nada parecido, lo bueno fue que con ese mensaje, me dijo que ya  había hecho el trabajo, que no me apure a decirle, pero acordamos que el próximo trabajo lo haríamos juntos, luego de esa semana las cosas mejoraron, un día Salí temprano y caminando la vi, iba para su clase mientras escuchaba música, la llame un par de veces pero no me escucho, por lo que opte en acercarme, recuerdo que reacciono asustada, de pronto pensó que la iba a robar o algo así, al verme hablamos un poco, luego me pregunto sobre que iba a hacer, le dije que la iba a  acompañar un rato, a lo que ella accedió, fuimos a un árbol, allí nos sentamos y hablamos una hora hasta que su clase iba a empezar, por lo que la acompañe hasta la puerta, pero justo antes de que se fuera la detuve y le pedí su Facebook o su número para poder hablar más seguido con ella, al final se decidió por darme su número.

Desde aquel día comenzamos a hablar bastante, era interesante saber lo que le gustaba y lo que no, me encantaba su forma de reaccionar o comentar lo que yo decía y la verdad sentía ganas de saber más de ella, de cierta manera se sentía como si ya la conociera de antes, por lo que las cosas se fueron dando a pesar de todo, era curioso, un día me dejo plantado por estar con otro chico, aquel día me moleste demasiado, pensé en lo importante que sería para ella el otro chico y que yo no pintaba allí, pero curiosamente al rato la volví a ver y me quede hablando con ella, no sé como pero  en un pequeño momento olvide mi enfado, el estar con ella me hacía estar muy tranquilo, era como sentirme en casa, una en la que podía estar en paz; de aquí en adelante todo mejoro, hasta que en cierto punto nos dependíamos cada noche con un te amo, y nos tratábamos el uno al otro como si ya fuéramos novios, pero no sería oficial hasta aquel día que fuimos a cine, no sabíamos que ver, pero nos llamó la atención un cartel, la película era “suave el aliento” y era producción colombiana, la terminamos escogiendo, ya dentro en el cine pensé en besarla, pero sentí miedo, de pronto la embarraría con ella si lo hacía, talvez solo me veía como un amigo más, así que no lo hice, no saque valor en aquel momento, sin embargo la película resulto ser bastante aburrida y sin sentido, por lo que al salir la invite a mi casa, a lo que ella accedió, no esperaba llevarla así que mi cuarto estaba un desastre, le dije que esperara un momento en la sala mientras a toda prisa intente limpiarlo, tan pronto acabe la invite a pasar, puse una playlist en spotify, mientras ella observaba mi cuarto, en aquel momento la abrace por detrás, y de un momento a otro sentí ganas de besarla, por lo que me arme de valor y lo hice, la bese, (aunque estoy seguro de que lo hice bastante mal), luego de eso nos acostaos un rato mientras nos besábamos, hasta que se hizo muy tarde, por lo que la acompañe a coger el bus, aquel día nuestra historia oficial inicio.

Después de aquel día las cosas se dieron muy rápido, nos vimos desnudos y tuvimos relaciones a los pocos días, comenzábamos a hablar de temas serios como vivir juntos, viajar, etc, pero no lo hacíamos molestando, o al menos yo no, estaba seguro de que ella era la indicada, me sentía feliz a su lado y quería todo con ella, quería que fuera feliz, sin saberlo había estado esperando todo este tiempo para encontrarla por lo que quería dar lo mejor, pero  a pesar de todo no fue tan fácil, aunque ella me quería, estaba claro que pasaría tiempo para que confiara en mí y mis palabras, quien sabe cuántas veces se cuestionó si yo decía la verdad o solo era otro soñador, aunque yo lo aceptaba, esta situación me desmoralizaba de vez en cuando, ¿Cómo demostrarle que lo iba a dar todo por ella?, intente mejorar como pareja, estar más pendiente, sorprenderla de vez en cuando, escribirle, hacerle saber que realmente la quería, pero cada vez que arreglábamos un hueco otro más grande salía, paso un tiempo para que ella quisiera salir con migo más seguido, para que quisiera verme y saber de mí, para que comenzara a sentirse segura a mi lado, hubo un par de problemas más fuertes pero ante todo, sin importar quién o que fuera el problema, ella era mi única respuesta, mi única razón para sentirme vivo; nunca había sentido realmente lo que era el amor, alguien que le gustara estar con mi  verdadero yo, que quisiera que verme feliz, esa hermosa chica era mi mundo, tenía un futuro con ella, uno que cada día pensaba con anhelo, con unas fuertes ganas de conseguir, quería recorrer el mundo a su lado, hasta teníamos una lista de lugares, ella me dio vida, joder que si lo hizo, había dejado de ser aquella bestia que gritaba por amor y me había vuelto suyo, completamente suyo.

Pero paso lo que tenía pasar, me pidió hablar, se sentía insegura y asustada, había sentido un cambio, sentía que ya no la estaba llenando, que ya no la entendía, ya no disfrutaba de igual manera el estar con migo y  por ello quería alejarse, quería pensarlo bien pero no quería asegurarme que tendría una respuesta, ni siquiera sabía ella si quería volverme a ver, si valía la pena en algún punto retomar lo nuestro o seguir su vida en brazos de otro, en aquel momento mi mundo desapareció, ¿has sentido como tu animo se va por el piso de un momento a otro?, en aquel momento sentí como todo rastro de sensación se deprendía de mí, estaba vacío, luego de despedirme tome mi maleta y aplique mi plan c, ( cuando te planteas suicidarte se te ocurren muchas ideas, y es muy difícil escoger una, por suerte yo tenía 2 lugares planeados con antelación, el plan B y el C) en el sobre del plan c estaba la dirección en la que debía coger el bus y el dinero de la flota que me llevaría a mi última parada.

Y así llegamos hasta aquí, tarde un día en llegar, y el día de ayer analice cual sería el método más efectivo, por ello hoy planeo llevarlo a cabo; se lo que estás pensando y si, así es me voy a suicidar por un mal de amor, miles de películas y libros hay al respecto, pero yo no la veo a ella como alguien más, es imposible pensar en ella como alguien que puede ser reemplazado, estoy seguro que es única, y que en ella encuentro todo lo que pienso valioso para seguir viviendo, después de todo es mi único rastro de existencia, en mis 19 años es lo único que ha valido la pena, y no quiero volver a pasarlo mal otro par de años para encontrar algo inferior a eso, tuve un futuro y lo perdí, no supe seguir a su lado y este es mi modo de finalizar con mis problemas, sin embargo aún no te contesto una pregunta ¿Por qué no me he tirado aun?, siempre he creído que hay algo que nos encamina, no creo que haya un destino tal cual, pero si hay caminos, decisiones que pueden cambiar nuestro rumbo, en mi caso solo ella puede detenerme de morir, mi vida está en sus manos, solo pienso vivir si tengo la certeza de que ella estará ahí, quiero vivir con ella, es egoísta pero es lo único que deseo de este mundo, así que esperare un par de horas más, si ella me llega a llamar, me detendré, y de igual manera si nada pasa, si la vida sigue para ella como si nada, la dejare ser feliz con el que sea el indicado para ella, así que seguiré respirando por 2 horas, luego de eso mi vida puede seguir o finalizar de una buena vez por todas, así que dime ¿Qué crees que va a pasar?¿Que sonido crees escuchar? Talvez sea el del agua salpicada producto de una enorme roca que se hunde, o la vibración de un celular que nos dice que una llamada importante se está haciendo.

Creo que hasta aquí hablare, quiero mirar al cielo y sentir calma por un momento, dejare que el mundo decida que quiere hacer con migo una última vez…….

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